Pedro Rodríguez, un ícono mexicano para el automovilismo | Subasta Porsche 911 «One of a Kind»

Pedro Rodríguez, un ícono mexicano para el automovilismo | Subasta Porsche 911 «One of a Kind»

Morton Subastas en colaboración con Porsche México sube a la pista de las emociones con este homenaje: el Porsche ‘ONE OF A KIND PEDRO RODRÍGUEZ’ un auto único en su tipo que alcanza una velocidad máxima de 330 kilómetros por hora, con detalles en el exterior que recuerda al 917 KH gracias a la carrocería pintada de azul Gulf, una franja anarandaja que lo atraviesa, rines pintados en negro de alto brillo con tuerca de aluminio y las puertas que lucen el flamante y característico número 2 con el cual Pedro corrió con la escudería alemana. La configuración con los detalles y equipamiento de este auto fueron bloqueadas por Porsche, así como el sistema de producción, lo cual lo convierte en un auto único e irrepetible.

Pedro Rodríguez nació el 18 de enero de 1940 en la Ciudad de México, tomó clases de charrería por instrucción de su padre y su primer contacto con los deportes sobre ruedas fue en el ciclismo; fue campeón nacional de su categoría en 1950, después llegó el motociclismo y en 1953 fue campeón nacional en los 125 centímetros cúbicos.

Como piloto logró 4 victorias en las 24 horas de Daytona, 11 en el Campeonato Mundial de Resistencia y un triunfo en las 24 Horas de Le Mans en 1968. En los Grandes Premios de Europa fue conocido como «El ojos de Gato» por su habilidad para conducir bajo la lluvia y de noche, era tan arriesgado que decían que tenía siete vidas. Disputó 55 Grandes Premios de Fórmula Uno con 2 victorias, 7 podios y 71 puntos. Fue uno de los pilotos más completos de la historia al correr Can Am, NASCAR, Rallies, Fórmula Uno y hasta fue campeón de Carreras Sobre Hielo en 1970 en el Alaska Sports Club Car, sin duda, un piloto fuera de serie.

Sus amigos le decían «Plomo» por su fuerte musculatura.

Pedro era tan carismático y contaba con una personalidad magnética que en aquella década de los 70 un famoso baterista de la época quería conocerlo, su nombre Richard Starky mejor conocido como Ringo Star, baterista de The Beatles. Admiraba la forma tan intrépida y precisa de conducir que tenía el piloto mexicano, un ídolo del deporte nacional.

Recordado por ser el campeón sin himno, porque cuando corrió apenas su noveno Gran Premio llegó en primer lugar y cuando subió al podio en lugar del himno nacional sonó la canción Al Sur de la Frontera de Bing Crosby, debido a que los organizadores nunca pensaron que el triunfo se lo llevaría el mexicano, desde entonces en su maleta cargaba una botella de salsa estilo tabasco para sazonar sus alimentos, una bandera de México y un Disco LP con el Himno Nacional Mexicano. 

Los rines de diseño especial están pintados en negro de alto brillo, con tuerca central de aluminio. Las puertas tienen el característico número 2 en color negro sobre un círculo blanco, tal como el 917 KH con el que el mexicano ganó las 24 horas de Daytona en 1970 y 1971, y los 1000 km de Monza de 1971.