El Reloj Mido de Ettore Bugatti

El Reloj Mido de Ettore Bugatti

Por Luis C. López Morton Z.

La casa de subastas Phillips, en colaboración con Bacs & Russo, ostenta dos registros de venta  de relojes en licitación difíciles de superar: en 2017 un Rolex Cosmograph Daytona (1968) que perteneció a Paul Newman se vendió en 17’750,000 dólares, el precio más alto jamás alcanzado por un reloj de pulso en almoneda; el otro es la venta apenas en diciembre pasado del cronómetro utilizado por Steve McQueen en la película Le Mans (1971), que regaló a su mecánico terminando el rodaje, un Tag Heuer modelo Mónaco que alcanzó los 2’208,000 dólares, ambas pujas en Nueva York con precios que incluyeron el premio de la casa de subastas.

Ahora la casa francesa de subastas en Toulouse, Stanislas Machoïr, el 17 de abril próximo pone al mejor postor el reloj del “patrón” de la fábrica de autos Bugatti, ni más ni menos el reloj de Ettore Bugatti (1881-1947), hijo del ebanista italiano Carlo Bugatti (1856-1940), hermano del escultor Rembrandt Bugatti (1884-1916). Ettore estudió escultura en el Instituto de Bellas Artes de Milán, pero decidió dedicarse a lo que le apasionaba: la mecánica, convirtiéndose en uno de los fabricantes de autos más rápidos de su época, con carrocerías elegantísimas para vehículos de competencia, con líneas limpias diseñadas por él y portando motores poderosos como los ganadores del Grand Prix, producidos en la planta de Molsheim, Alsacia. El Bugatti tipo 35 fabricado entre 1924-1935 o el otro pura sangre ganador del Grand Prix de 1929, el Bugatti Tipo 41 conocido como el Royale de 6 metros de largo con una máquina de 3 mil caballos de fuerza, modelo del que solo se hicieron 7, incluyendo el Coupé Napoleón, el auto del “patrón” considerado la “Mona Lisa sobre ruedas” ahora en la Cité de L’Automobile en Mulhouse, Francia, que guarda la colección Schlumpf.

Para celebrar las victorias de sus autos el “patrón” Bugatti decidió en 1926 mandar hacer relojes para regalar a los mecánicos y pilotos como el ganador Louis A. Chiron (1899-1979) y René Dreyfus (1905-1993), además de a su propia familia. Escogió a la empresa Mido de su amigo y fundador Georges Schaeren (1882-1958) para realizar el diseño de Pierre Blanc de París, un reloj que fuera como la parrilla en forma de herradura del Bugatti con su logo y las letras EB en esmalte rojo, con números arábigos, las manecillas en acero color azul, incluyendo la corona como si fuera la tapa del radiador en esmalte rojo a las 12 y la carátula cruzada en plateado tal como la parrilla. Hay que hacer notar que las parrillas, además de ventilar los motores, servían como distintivo de las marcas de autos.

El Mido de Ettore Bugatti

La compañía Mido (por yo mido en español) no tiene archivos previos a 1935 –ejemplo, antes del número de inventario 400,000– solo se conoce el monto de relojes producidos por año, el que sale a subasta lleva el 261,492 comprado hace quince años en subasta por su actual propietario, lo que ubica su fecha de fabricación en 1929. Ahora se sabe que Bugatti ordenó seis series entre 1926 y 1932, todas con correa negra de piel afirma Alexandre Léger, especialista de la comercializadora.

El ejemplar que sale a subasta es uno de estos relojes, Michel, el hijo de Bugatti tenía dos años cuando murió su padre Ettore, por lo que recibió el reloj unos años después su madre, la segunda esposa del “patrón”, llevándolo puesto por más de tres décadas para honrar la memoria de su progenitor y la familia. Mandó cambiar la correa de piel negra por una de oro en dos tonos, amarillo y blanco en malla milanesa, Milán es la ciudad de origen de los Bugatti, una proeza de fabricación, se requirió de la habilidad extrema del artesano genovés que lo hizo, no se notan los puntos de soldadura y el brazalete se ve completamente integrado al cuerpo del reloj, esto produce un confort y placer al usarlo, otro punto importante del brazalete es que mide 19 cm de largo, lo que lo hace un brazalete grande hecho para el tamaño de Michel Bugatti y que al futuro comprador le puede quedar bien, cuestión que casi nunca se da en los relojes antiguos que traen correas de menor extensión.

Detalles del Mido Bugatti y su brazalete.

Bugatti fue el pionero en mandar hacer los relojes para celebrar sus triunfos, esto lo copiaron fabricantes de otras marcas como Buick, Fiat, Ford, Excelsior, Hispano-Suiza, ayudando mucho al fabricante de relojes de pulsera Mido, casa fundada en 1918, ahora parte del grupo Swatch con oficinas matrices en Le Locle, Suiza, uno de los diez fabricantes líderes de cronómetros del mundo, ocupando el cuarto puesto.

Una nota curiosa es que, gracias al director del museo, Aurélien Weisrock, el especialista de la subastadora Stanislas Machoïr pudo hacer una foto reuniendo nuevamente al reloj que sale a subasta con el Bugatti “Royale Napoleón” del “patrón”. Hay muchos poseedores de un auto Bugatti, pero solo uno puede tener el privilegio de poseer el reloj que perteneció al creador de la marca. La procedencia de tan bello objeto fue confirmada por la familia. La investigación fue hecha por J.C. Guyon y Alexander Léger, los estimados van de 80,000 a 150,000 euros. Habrá que ver el resultado y saber qué tan interesante para los compradores resulta formar parte de esa estirpe al portar la herencia Bugatti.