La Piedra Dura y la técnica Patchin Kari

Por: Francisco Moreno

Uno de los trabajos de mayor prodigio técnico de la historia de las Artes Decorativas es el de la piedra dura, que consiste en el diseño de imágenes mediante incrustación de lajas de piedras de diferentes colores sobre una superficie rígida, por lo regular mármol. Se trata de uno de los diseños de mayor precisión técnica y belleza estética que se asocia a opulentas manifestaciones artísticas; algunos de los minerales utilizados son el lapislázuli, el ágata, la jadeíta, la madreperla y la calcedonia.

Cubierta para mesa
Elaborada en piedra dura y mármol negro. Diseño circular.

El desarrollo de esta técnica sucedió en Oriente y en Occidente. Existen las manifestaciones de piedra dura que surgieron en Italia durante el siglo XV y que se desarrollaron en Florencia y en la Francia de Luis XIV durante los siguientes dos siglos. Asimismo, encontramos el patchin kari desarrollado en el subcontinente indostaní a principios del siglo XVII, inspirado en los productos italianos de exportación llegados al imperio Mogol.

El trabajo de piedra dura deriva de los mosaicos romanos, los cuales sufrieron diversas transformaciones utilitarias y tipológicas durante la Edad Media gracias a las influencias bizantinas. La técnica encontró su primera gran metrópolis en Florencia, donde se fundaría un taller especializado en 1588 (el Opificio delle pietre dure, hoy una prominente escuela de restauración) y que exportó un número importante de sus productos al resto de Europa. El trabajo sobre piedra dura sería replicado en el siguiente siglo por Luis XIV, quien mandó fabricar importantes cubiertas para sus muebles en el Palacio de Versalles, lugar que se convertiría en la apoteosis de la piedra dura.

Decorado con escudos borbones de Luis XIV estilizados, delfines barrocos, aves, cadenas, motivos vegetales y florales.

En India, estas piezas se transformaron en patchin kari gracias a la inquietud estética de los sultanes mogoles, quienes adaptaron la técnica a su lenguaje artístico y la llevaron a nuevas dimensiones de ostentosidad. El ejemplo más prominente y grandioso de este trabajo es el Taj Mahal, cuyas paredes muestran hermosas incrustaciones de piedras preciosas y semipreciosas con motivos florales entrelazados.

En la Subasta de Oportunidades este sábado, presentamos una cubierta para mesa de origen indio, elaborada en el estilo versallesco de Luis XIV, donde podemos encontrar algunos elementos iconográficos típicos del Rey Sol, como el escudo Borbón y los delfines. En esta pieza se combinan la plenitud barroca de la decoración francesa sobre piedra dura y la precisión técnica de los artesanos indios herederos del patchin kari mogul.

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