Recomendación

“La Doña”, una pieza especial de Cartier

Hay un personaje emblemático en el mundo del cine mexicano, María Félix, una actriz mexicana reconocida alrededor del mundo por sus frases profusas, personalidad y sus joyas.

La relación que tenían María Félix y Cartier fue tal, que en 2006 la marca de relojes número uno en México y Francia, sacó una colección de relojes para dama en su honor, llamada “La Doña”.

Cuenta la historia que en 1975 la aclamada actriz mexicana María Felix, “La Doña”, llegó a Cartier en París con un cocodrilo bebé, su intención era que replicasen al pequeño reptil. Fue una joya que contaba con al menos 1,023 diamantes y 1,066 esmeraldas; además de esta joya, Cartier le creó varias piezas más en su honor, por ejemplo, un collar en forma de serpiente pitón realizado en platino y oro con 2,473 diamantes incrustados, entre otros.

Una de las piezas favoritas de la próxima Subasta de Relojes y Joyería de Fundación Dondé es justamente el reloj Cartier “La Doña”, elaborado en oro amarillo de 18K con caja trapezoidal de 22 x 22 mm, manecillas de espada azules, índices de números romanos; un reloj que sin duda nos remite a la época de oro del cine mexicano.

Acompáñenos este miércoles 26 de julio en punto de las 18 h a nuestra Subasta de Relojes y Joyería, y elija entre esta o la variedad de piezas especiales que tenemos en el catálogo.

Lote. 99

Reloj Cartier La Doña en oro amarillo de 18K REF. 2903

Movimiento: cuarzo, serie 80839NX
Caja: trapezoidal de 22 x 22 mm en oro amarillo de 18K, bisel integrado y corona heptagonal con sintético azul. Cristal.
Carátula: plateada con guilloché, índices de números romanos, graduación minutera y manecillas de espada.
Pulso: brazalete en oro amarillo de 18K con doble broche de tijera oculto.
Estimados: $ 140,000 a $160,000 M.N.

Lote. 7

Balmis, Francisco Xavier.

Demostración de las Eficaces Virtudes Nuevamente Descubiertas en las Raíces de Dos Plantas de Nueva – España, Especies de Ágave y de Begónia. Madrid: En la Imprenta de la Viuda de D. Joaquín Ibarra, 1794.
Para la curación del vicio venéreo y escrofuloso, y de otras graves enfermedades que resisten al uso de Mercurio, y demás remedios conocidos. Dos láminas coloreadas: “Ágave Americano ó Magvéy” y “Begónia Balmisiana”, Grabados por Rubio y Enguidanos. Puntos de polilla en parte inferior.

Historia

Grandes aportaciones del Dr. Balmis

Francisco Xavier de Balmis, un médico nacido en Alicante, España en el siglo XVIII, fue quien intentó por primera vez llevar la vacuna de la viruela a otros continentes como América. Su método fue innovador y continúa sorprendiendo a algunos investigadores y estudiosos de Medicina, ya que a través de niños menores de diez años que soportaron las adversidades de un viaje largo y arriesgado para esa época, transportó la vacuna.

Balmis vivió en La Habana y tiempo después llegó a México para establecerse en el Hospital de San Juan de Dios. Durante este tiempo estudió diversas plantas y publicó los efectos terapéuticos de dos especies en particular; el estudio se titula, “Demostración de las Eficaces Virtudes Nuevamente Descubiertas en las Raíces de Dos Plantas de Nueva – España. Especies de Ágave y de Begónia”.

Al marcharse de vuelta a España, llevó consigo la obra y se convirtió en el médico de cabecera del rey Carlos IV. Atendió a la hija del rey, salvándola de una enfermedad venérea, y así fue como convenció al rey de realizar una expedición a América para vacunar a la gente de los virreinatos españoles en contra de la viruela. Finalmente, partió de La Coruña con destino a América, el viaje duró 3 años y fue conocido como la Expedición Balmis. Hoy, esta expedición se considera la primer misión internacional de salud, uno de los más grandes ejemplos de filantropía en la humanidad.

Descubra una de estas aportaciones en la obra de Balmis, en la próxima Subasta de Libros y Documentos que incluye ejemplares de: Ciencias Médico-Biológicas, Físico-Matemáticas y Sociales, además de una sección de Charrería y otros temas.

Historia

El origen de la caja fuerte

Las cajas de seguridad han sido una necesidad del ser humano desde los inicios de la civilización. Los primeros “candados” de los que se tiene infromación eran sellos de arcilla colocados en las puertas de casas y palacios en Mesopotamia, que avisaban a sus dueños cuando alguien forzaba una puerta. Desde entonces, la evolución de las llamadas “cajas fuertes” ha sido un reto perpetuo para las mentes más ingeniosas que han tenido que crear verdaderas fortalezas inexpugnables para resguardar diversos tesoros.

Las cajas fuertes se fabricaban desde el siglo XIX, por ejemplo, con varias capas de materiales para proteger los objetos que contenían, no sólo del robo por mano humana, sino también de los desastres naturales. Es por eso que sus paredes estaban hechas de muchas capas de diversos materiales que las volvían impermeables, resistentes al fuego y a los golpes fuertes. En ocasiones se agregaban paredes internas de piedra, cemento, vidrio, yeso, asbesto, ladrillos o barro, entre otros. También se crearon mecanismos para cerrar el candado automáticamente cuando se rompía alguna de las capas exteriores o internas, para evitar que alguien que no tuviera la clave para abrirlas, decidiera simplemente romperlas.

Durante más de un siglo la marca Mosler fue sinónimo de excelencia en fabricación de cajas fuertes. La compañía, llamada originalmente Mosler, Bahmann & Company, fue fundada en 1867 por Gustave Mosler y Fred Bahmann en Cincinnati. Después de la muerte de Gustave en 1874, su familia creó la Mosler Safe & Lock Company. Si bien es cierto que siempre gozaron de una excelente fama, las cajas Mosler ganaron aún más reconocimiento internacional después de la Segunda Guerra mundial, ya que algunas que habían sido adquiridas por el banco japonés Teikoku resistieron el impacto de la bomba atómica de Hiroshima en 1945, dejando intacto su contenido. Esto nos demuestra la maravilla de ingeniería y diseño que llegaron a conseguir los creativos de la compañía en aquella época.

En nuestra siguiente Subasta de Antigüedades, el martes 12 de septiembre, contaremos con un ejemplar Mosler de principios del siglo XX.

Caja fuerte

Estados Unidos de América, Primera mitad del siglo XX
Marca MOSLER. Elaborada en diversos materiales, con cubierta de hierro pintado de negro con inscripción en dorado al frente: “Susana Zenea F. Valle de Santiago Gt.”, y del lado izquierdo: “Mosler Pat. Ext.”. Interior recubierto de madera con ocho compartimentos de diferentes tamaños.

Caja fuerte MOSLER. E.U.A.

Principios de siglo XX. Marcada Mosler, Bowen y Cook, México (distribuidor). Acero negro.

Vendido en $ 40,000.

Consignación

Arte Latinoamericano

Estamos abiertos a consignación de Arte Latinoamericano. Incluye piezas de autores nacionales y de América Latina. Para valuaciones, dudas o comentarios acerca de la consignación para esta subasta, no dude en contactarnos.

Cierre de consignación: 1° de septiembre.

Informes:
Sofía Duarte
fduarte@mortonsubastas.com
T. 5283 3140 Ext: 3156